Muchas gracias, señora Presidenta.
En primer lugar, me van a permitir que me presente. Mi nombre es Francisco Osuna Osuna, y soy, desde hace algo más de un año, el Concejal Delegado de Deportes. Esta presentación puede parecer extraña, pero es que hay algunos miembros de Progresistas de Valdemorillo que no me conocen, e incluso alguien de ese grupo llamado Edgar Banzo hasta duda de mi existencia. Pues bien, aquí me tiene. Dice que si existo quiere saludarme, y como yo también estaría encantado de hacerlo, quisiera pedirle al señor Franco que, por favor, y por su mediación, haga todo lo posible para presentarme a tan ilustre articulista de su grupo, que tan bien conoce las instalaciones deportivas de este municipio, y que afirma que no me ve pisar las instalaciones del polideportivo de La Dehesa. Y puesto que yo no le veo pisar a él las instalaciones del polideportivo Eras Cerradas, lugar en el que tengo mi despacho y recibo a las visitas, no llegamos finalmente a coincidir. Lo que es una lástima, porque pudiendo jugar al pádel en una pista recién construida, en la que ya se imparten cursos de varios niveles; pudiendo jugar al baloncesto en una cancha cubierta que dispone de marcador electrónico, protegido de las inclemencias meteorológicas; y pudiendo nadar en una piscina climatizada, que cuenta con depuración salina, y en la que profesionales del deporte pueden ayudarle y enseñarle a nadar con buen estilo; se obceca con desmesurado interés, en jugar al tenis en unas pistas deterioradas y sin red, en jugar al baloncesto en una cancha en la que las canastas están rotas, y en nadar en una piscina infantil, sin agua, al aire libre, y en pleno invierno. Por favor señor Franco, dígale al animoso Edgar Banzo, de su grupo de progresistas, que si quiere hacer deporte, dispone de muchas alternativas y posibilidades en el polideportivo municipal cubierto Eras Cerradas, al que, cuando vaya, me comprometo a acompañarle para que conozca las instalaciones, compruebe de primera mano el estado en que se encuentran, e incluso me haga llegar cualquier deficiencia que encuentre. Créame si le digo que, desde este mismo momento, estoy ansioso porque me lo presente.
Sí es de lamentar, sin embargo, que nuestro ya común amigo Edgar Banzo, sin duda concentrado y absorto en encontrar defectos, roturas, desperfectos, basura, y todo tipo de anomalías en el polideportivo municipal de La Dehesa, no haya caído en la cuenta de que en el Pleno celebrado, creo que el pasado 18 de diciembre de 2008, yo mismo reconocí el mal estado en el que se encontraban las instalaciones del mencionado polideportivo, debido fundamentalmente a su infrautilización y a que ello propiciaba y aceleraba su deterioro. Dije también que estaba trabajando en buscar una solución, como así es, pero que ésta es muy compleja, ya que es necesario que sea una solución integral, que haga rentable y eficiente la inversión en dicho polideportivo. Y afirmé finalmente que, dada la situación de crisis económica actual, los fondos asignados a deportes debía priorizarlos y que, por ello, se destinaban fundamentalmente al mantenimiento y a los gastos generados en las actividades y en la instalación con mayor afluencia de usuarios.
Ello, por el principio elemental de economía de que el dinero no es elástico, y que no se puede disponer de él sin límite. Sobre todo, del dinero de los contribuyentes. Este concepto, muy sencillo de asimilar y que cualquier ciudadano lo entiende y lo ha de aplicar constantemente en su día a día, parece ser algo que no llega a comprender en toda su extensión y profundidad su grupo de Progresistas de Valdemorillo. Lo demostraron cuando gobernaron, mediante el dispendio y el despilfarro del que hicieron gala.
Como consecuencia de haber reconocido yo mismo el estado de deterioro de las instalaciones deportivas de La Dehesa, y de haber manifestado no sólo mi preocupación por ello, sino también el esfuerzo y el trabajo que le estamos dedicando a buscar una solución, muy compleja, como ya he dicho, en mi ingenuidad llegué a pensar que, puesto que los Progresistas de Vademorillo presumen tanto de hacer una oposición leal y constructiva, en vez de decir que está mal, lo que yo ya he dicho que está mal, me iban a presentar una serie de propuestas e ideas para solucionar tal problema. Pero no, no ha sido así. Y han preferido dedicar su boletín a mostrar fotografías de heces, excrementos, cagadas, y todo tipo de basura. Si me permite un consejo, señor Franco, tengan cuidado, pues con tanta exhibición escatológica, algún vecino puede llegar a pensar que su boletín “El Progreso”, en vez de un boletín de partido, es un trozo de papel destinado a la higiene de las partes bajas.
En cualquier caso, y dado el aprecio que desde ya manifiesto públicamente tener por este todavía desconocido para mí llamado Edgar Banzo, me siento en la obligación de hacerle notar algunos errores de bulto que comete en sus apreciaciones, pues no en vano es muestra de caridad cristiana, corregir al que yerra.
En primer lugar, no sé si es cierto o no que a este pueblo le gusta inventar deportes, como se afirma en su boletín. Me extraña que, dado lo sensata y normal que es la gente de Valdemorillo, se dedique a hacer las tonterías que propone en su artículo. Más grave me parece a mí el concepto que de deporte tienen ustedes los Progresistas de Valdemorillo. Y es que repasando la hemeroteca, me he encontrado que cuando ustedes gobernaban, llegaron a considerar como deporte a las becerradas. Porque en la sección de deportes del periódico que ustedes editaban entonces “El Universo de Valdemorillo”, junto a una noticia de baloncesto y otra de actividades deportivas, incluyeron otra en la que, sin el menor reparo, se ponen a hablar de becerradas con ilustración incluida. Por tal motivo quiero avisarles desde ya, antes de que Edgar Banzo empiece a quejarse amargamente de que ni el polideportivo de La Dehesa, ni el Eras Cerradas, están acondicionados para la entrada de becerros, que este concejal no tiene intención de proponer a la alcaldía, que se destinen fondos del Plan PRISMA para tales actuaciones.
En cualquier caso, mucho más improcedente y falaz es, en mi opinión, hablar de censura porque se cierra el foro de la página web del ayuntamiento. Foro en el que, ocultos tras el anonimato, muchos visitantes se dedicaban a insultar gravemente a la concejala de PIVALDE, a los del PSOE y a los miembros del Equipo de Gobierno. Por lo visto, parece ser que ustedes los progresistas se sienten cómodos en los medios en los que se puede insultar impunemente y de forma anónima al resto de concejales. Sin embargo, en los medios en los que los partidos pueden expresar libremente sus opiniones, pero sin llegar al insulto, ya que se podría exigir por ello responsabilidades, da la impresión que ustedes se sienten más bien incómodos. Es el caso, por ejemplo, del periódico municipal. En él, el Ayuntamiento pone a disposición de su grupo un espacio donde exponer su opinión como grupo político. Sin censura. Pero parece que este espacio no les gusta tanto, y dado lo manifestado por Edgar Banzo en su boletín, podría alguien llegar a pensar que si no se puede insultar, no saben ustedes qué decir. Por ejemplo, en el número de hace unos meses, mientras PIVALDE y PSOE criticaban sin piedad, y sin censura, a mi equipo de gobierno, ustedes, no tenían nada que decir. Mientras en un siguiente número, nuevamente PIVALDE y el PSOE, sin ser censurados ni en una sola coma, exponían –a su juicio- lo mal que lo está haciendo este equipo de gobierno, ustedes tampoco tenían nada que opinar. Por cierto, que cuando ustedes editaban el periódico oficial de “su régimen”, a mi partido le correspondía un quinto de página. Al suyo, ahora, media página; dos veces y media más. ¿A esto le llaman ustedes censura, cuando, además, se dedican a no decir nada?
Los miembros del Partido Popular estamos acostumbrados a que desde los partidos que se proclaman progresistas, se nos acuse y se nos llame de todo. Del mismo modo que aquí, en Valdemorillo, estamos acostumbrados a que todos los problemas vienen porque el Partido Popular, junto con un par de “felones” que apoyaron una moción de censura un ya lejano 11 de septiembre, apartaron del poder municipal a todo un grupo de concejales progresistas, por otra parte, disolutos y derrochadores. Unos días más en el poder y dicen que habrían conseguido un par de colegios, una universidad, centros de formación profesional, de salud, museos y grandes bibliotecas, majestuosas fiestas, centros comerciales, de ocio, deportivos. Después de tanto absurdo, sólo me queda por oír que, gracias a sus gestiones, a punto estuvo usted señor Franco de conseguir que la olimpiada del 2012 se celebrara en el polideportivo municipal de La Dehesa. Porque si durante casi el año y medio que estuvieron en el poder, los progresistas no arreglaron las pistas de tenis, ni las piscinas de verano, ni las pistas de baloncesto y fútbol sala, no es porque no supieran cómo hacerlo, ni como pagar la inversión que ello suponía, sino porque las obras iban a comenzar, seguro, al día siguiente de la moción de censura. ¡Qué mala suerte! ¿verdad, señor Franco?
Cambiando un poco de tema, con la pequeña autoridad que me da el haber sido antes Concejal de Hacienda, y con el permiso de la actual concejala, me va a permitir que diga algo sobre el catastro y el IBI, cuestiones de las que habla en otro artículo de su boletín.
Al principio, pensé que el artículo era una broma; la sección de humor del boletín. Pero no, al leerlo me di cuenta de que lo que realmente era, era un engaño, una manipulación, y una tomadura de pelo a todos los vecinos. Le voy a explicar por qué.
El pasado 13 de octubre celebramos un pleno para aprobar inicialmente el presupuesto municipal para el ejercicio 2009. Por uno u otro motivo, en aquel pleno no tuvimos la suerte de contar con su siempre agradable presencia, por lo que la concejala doña Gema González Fernández, fue la encargada de exponer con rotundidad y precisión la postura del grupo de Progresistas de Valdemorillo.
Ella, durante el debate de ese punto, y en relación con el tema del IBI, dijo textualmente, según consta en el acta de la sesión que: “el grupo PV tiene conocimiento de la revisión catastral y las inspecciones que se están haciendo, y manifiesta que ojalá esa previsión de ingresos por IBI entre de verdad en este Ayuntamiento”. La previsión de estos ingresos, permítame recordarle ya que usted estuvo ausente, se cifró inicialmente en 5.131.500 euros, que suponía un aumento de casi un 120% con respecto a las del 2008. Tal abultado incremento, no podría haberse producido sino por una brutal subida impositiva. Subida de impuestos que, dadas las manifestaciones de su concejala, ustedes los progresistas habrían celebrado con gran alborozo y regocijo.
Sin embargo, y no nos duelen prendas reconocerlo así, tal y como manifestó y agradeció entonces nuestra alcaldesa, gracias a una alegación que presentaron tanto el PSOE como PIVALDE, ya que ustedes no presentaron ninguna, se pudo corregir un importante error en la estimación de los ingresos por IBI en los presupuestos. Lo que en última instancia pone en evidencia que el Partido Popular no está subiendo los impuestos –en contra de lo que a ustedes les gustaría- y que, además, ustedes no saben leer ni interpretar, unos presupuestos. Pero ya que este tema les preocupa, decirle que el que sí está subiendo los impuestos, según demuestran incluso sus propios argumentos, es el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, cuya política económica “progresista” que a usted parece no disgustarle mucho, está llevando a que casi 6.000 personas diarias pierdan su trabajo, y que tengamos la mayor cifra de desempleo –con muchísima diferencia- de toda la Unión Europea.
Tras lo expuesto, está claro que ustedes dicen en cada momento lo que piensan que a los vecinos les gustaría oír. Piensan que los demás somos tontos; que no tenemos memoria; que no nos vamos a dar cuenta de sus flagrantes contradicciones; que no descubriremos la vaciedad de sus soflamas; y que es la demagogia el único elemento en el que se sustenta su mensaje político. Repiten ideas y argumentos que antes oyen exponer a los portavoces del PSOE y de PIVALDE; se los apropian con una desfachatez que ruborizaría al más desvergonzado de los políticos. Al Partido Popular nos vitupera con denuedo, pues es lo políticamente correcto.
Ya para terminar, quiero hacerle un ruego, señor Franco: no se demore mucho en sacar su próximo boletín. Con ello, su ego se verá satisfecho. Y si, además, continúa con el tema del polideportivo de La Dehesa, me proporcionará la oportunidad de dedicarle otro discurso.
Muchas gracias.